dimecres, 8 de desembre de 2010

Un altre Nobel, si us plau!

“América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental. No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras América y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a tres mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes sueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.”


Paraules sàvies, molt sàvies. És clar que no corresponen al discurs del premi Nobel de literatura d’enguany, sinó al discurs del Nobel del 1982. Han passat molts anys i aquelles paraules sàvies continuen vigents. No corresponen a la cadira d’un acomodat amb l’Esperanza Aguirre, que ja li va bé l’Espanya colonial després d’haver intentat infructuosament ser president del seu país (les urnes no s’equivoquen mai!), sinó a un escriptor excepcional, el millor entre els vius, un lluitador constant per la justícia social, per la igualtat dels pobles i per la llibertat de la seva terra. De ben segur que avui per avui Gabriel García Márquez, si encara tingués el cap prou clar per discernir, s’apuntaria fervorosament a la reclamació d’un premi Nobel per a la literatura catalana (sobradament merescut des dels inicis del premi), que l’apartés definitivament de l’arraconament a què la vol sotmetre l’Espanya oficial tan democràtica.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada